Víctor Hugo Robayo Ulloa
victorhrobayo@gmail.com
Bogotá, Colombia
Los últimos diez años de mi vida los he pasado fomentando el espíritu emprendedor, especialmente entre jóvenes que son el futuro de toda nación.
Cada vez que escucho sus sueños, entiendo que especialmente en nuestros países de América Latina, en donde somos emprendedores más por necesidad que por motivación, los jóvenes superan con su ingenio y creatividad todas las barreras posibles por alcanzar sus ideales.
Para un emprendedor no hay obstáculos posibles cuando su idea de negocio lo apasiona tanto, que el dinero y la idea misma pasan a un segundo plano, para privilegiar su tenacidad y perseverancia que es lo único que le permitirá pasar del sueño al logro. Creo entonces que no es el plan de negocios, el capital y otros tantos factores económicos lo que permite al emprendedor triunfar. Nada se logra con excelentes ideas y un gran capital, si no existiera ese jóven emprendedor que está dispuesto a dar la batalla por no dejar morir sus sueños.
Cada día en un mundo más competitivo, nuestros jóvenes emprendedores de América Latina, se enfrentan a retos enormes y desafíos que pondrán su competitividad a prueba, pero si les damos una buena preparación y logramos que sientan pasión por el logro, estamos seguros que conseguirán hacer realidad su sueño empresarial.
Muchos expertos aconsejan que para hacer empresa es necesario capital, que sin dinero no hay posibilidades de llegar lejos, que cualquier inversionista necesitará saber si el plan de negocio funciona financieramente para poder invertir en él. Pero también les puedo asegurar que conozco inversionistas que nunca invertirían un peso en una idea por más buena que esta sea, ni en un plan de negocio, si detrás no hay un grupo emprendedor que esté dispuesto a llevar a cabo el proyecto hasta sus últimas consecuencias.
Debemos entonces como forjadores de emprendedores verlos como agentes del cambio, como líderes impulsadores de proyectos, como personas que toman el riesgo de iniciar su propio negocio para buscar con su empeño hacer un mejor país y tratarlos como se merecen, tratarlos como emprendedores.
La actividad emprendedora en América Latina
Recientemente se presentaron en Bogotá, Colombia, los resultados más sobresalientes del GEM Global (Global Entrepreneurship Monitor) 2006. El GEM tiene como uno de sus objetivos explicar y medir la relación entre actividad emprendedora y crecimiento económico de los países participantes en la muestra.
Loa datos más significativos arrojan que la tasa de creación de nuevas empresas (TEA) es generalmente más alta en los países con menor PIB per cápita. Sin embargo, los de mayores PIB per cápita muestran una orientación más fuerte hacia la “creación de empresas por oportunidad”.
La TEA más alta la obtuvo Perú con 40,2% y la más baja Bélgica, con el 2,7%.
Los países considerados en el estudio como de ingresos medios tienen en general una mayor proporción de sus ciudadanos dedicados a actividades de creación de empresas (nuevos empresarios, propietarios de empresas jóvenes y establecidas) que los países de alto nivel de ingreso.
El TEA para Colombia en el año 2006 fue de 22,48%, lo cual significa que aproximadamente uno de cada cinco ciudadanos, en el rango de 18 a 64años, está involucrado en el proceso de creación de empresas. En relación con el resto de países analizados vemos que únicamente Perú, con 40,15%, presenta un índice mayor que Colombia.
El estudio no evaluó a Venezuela en el 2006, pero en el 2005 existe el referente que este pías ocupó el primer lugar en actividad emprendedora según se desprende del análisis del Programa de Apoyo a la Competitividad de la Corporación Andina de Fomento (CAF). Los resultados de tal investigación indicaron que el país latinoamericano posee un 25 por ciento de actividad emprendedora temprana, esto quiere decir que uno de cada 4 venezolanos está iniciando su negocio o ya transita en el camino de las iniciativas empresariales. En el segundo lugar se ubicó Tailandia con 21 por ciento y de tercero Nueva Zelanda, en donde el índice fue de 18 por ciento.
Curiosamente, la investigación también arrojó que la estimulación primaria para montar un negocio propio en Venezuela es la “necesidad”; mientras que Nueva Zelanda lidera como el país en el que las personas emprenden un negocio por “motivación”, con un 90%.
Por lo anterior una responsabilidad de todos nuestros países será fomentar más decididamente la creación de empresas generadoras de riqueza, que es lo único que podrá asegurar los empleos futuros en América Latina.
El compromiso de la academia
Pero esa responsabilidad también recae directamente sobre la academia. ¿Están nuestras universidades preparadas para recibir un nuevo tipo de alumno, más universal y multicultural, comprometido con su propia competitividad, pero que quiere impactar positivamente en su entorno de tal manera que sus acciones ayuden al desarrollo sostenible de su país?
¿Están nuestros profesores dispuestos a cambiar su discurso y ser facilitadotes de un proceso que involucra talento, inspiración y pasión de jóvenes deseosos de romper paradigmas y mostrarle a la sociedad su capacidad y aporte al sistema empresarial? Debemos enseñar a nuestros jóvenes a reinventarse día a día y pensar lo impensable.
Andy Freire, ese gran emprendedor argentino autor del libro “pasión por emprender”, decía que “a lo largo de mi vida como estudiante, primero en el Colegio Carlos Pellegrini, después en la Universidad de San Andrés, nunca escuché mencionar la palabra emprendedor. Y estos son lugares de primer nivel de los que han salido gran cantidad de emprendedores. Creo que las instituciones forman la gente que concurre para ser empleados de una gran corporación o cuentapropistas, es decir buscavidas que tratan de subsistir. Sin embargo cuando se analiza la economía de países desarrollados como EE.UU. se observa que el 90% de la generación de empleo se da en el sector emprendedor. Esa es la diferencia entre un país claramente emergente y un país desarrollado”.
Afortunadamente para esta época muchas cosas están cambiando en nuestros países de América Latina en torno a la formación de emprendedores.
En mi país Colombia, se promulgó la LEY 1014 DE 2006 de emprendimiento. La presente ley tiene por objeto “Promover el espíritu emprendedor en todos los estamentos educativos del país, en el cual se propenda y trabaje conjuntamente sobre los principios y valores que establece la Constitución y los establecidos en la presente ley”.
En consecuencia todos los centros educativos como colegios y universidades deberán incluir en sus programas de estudios una materia que promueva el espíritu emprendedor y la generación de empresas.
En concordancia con esta política el SENA (Servicio Nacional de Aprendizaje), dio vida al Fondo Emprender, un fondo creado por el Gobierno Nacional de Colombia para financiar proyectos empresariales provenientes de Aprendices, Practicantes Universitarios (que se encuentren en el último año de la carrera profesional) o Profesionales que no superen dos años de haber recibido su primer titulo profesional.
El objetivo del fondo es apoyar proyectos productivos que integren los conocimientos adquiridos por los emprendedores en sus procesos de formación con el desarrollo de nuevas empresas. El Fondo facilita el acceso a capital al poner a disposición de los beneficiarios los recursos necesarios en la puesta en marcha de las nuevas unidades productivas.
Otro programa de vital importancia para los nuevos emprendedores es Jóvenes con Empresa que surgió en el 2002 de una iniciativa del Fondo de Desarrollo Empresarial de la Fundación Corona y del Banco Interamericano de Desarrollo para crear un Programa de apoyo a la creación de empresas sostenibles y competitivas en nuestro país.
El objetivo general del Programa en el cual actualmente participo como Docente Consultor del área de espíritu empresarial y consolidación de planes de negocios, es contribuir al fortalecimiento del tejido empresarial de Bogotá, Medellín y Cali. El objetivo específico es desarrollar un modelo de creación de empresas sostenibles y competitivas para los jóvenes de estas tres ciudades. A través de la capacitación y acompañamiento a docentes y emprendedores se pretende crear 350 empresas sostenibles y competitivas para junio de 2008.
La academia y el emprendimiento
En las universidades la tendencia, también está cambiando. La academia hoy está muy comprometida con el emprendimiento. Ejemplos hay muchos en América Latina, pero me voy a referir puntualmente al de la Universidad EAN de Colombia, en donde Coordino el Programa para Emprendedores, no por este hecho, sino por que es la única Universidad de la región que ofrece formalmente cátedra de Espíritu e Iniciativa Empresarial, en Pregrado, Posgrados y Maestría. Para sus directivos en cabeza del Dr. Hildelbrando Perico su fundador y Dr. Jorge Enrique Silva, Rector actual, el tema del emprendimiento es la razón de ser de la misión de la Institución, desde hace cuarenta años cuando se fundó.
Actualmente los alumnos de pregrado de todas las carreras de la EAN, deben tomar cuatro cursos de espíritu empresarial, materia que es transversal en su currículo, distribuidos en diferentes ciclos académicos y que busca fomentar en el estudiante un cambio de actitud de la intención a la acción real de crear empresa, como una alternativa en su proyecto de vida. Una vez terminan su carrera tienen la opción de grado en Creación de Empresas.
Podríamos decir sin temor a equivocaciones que hace apenas 5 años los alumnos de la EAN, se graduaban con tesis y monografías en un porcentaje de 80% y hoy en día la estadística se ha invertido al nivel que el 80% de sus alumnos se gradúan con planes de negocios para crear empresa. El resultado: 25% de sus egresados son empresarios.
Pero también en posgrados tiene influencia el tema de emprendimiento. Todos los Posgrados deben tomar la cátedra de Iniciativa y Desarrollo Empresarial, cuyo propósito fundamental es desarrollar la potencialidad empresarial, orientada a la gestión de oportunidades de negocio para la creación de unidades productivas exitosas y/o desarrollo de proyectos empresariales.
Para este 2007, se introdujo la cátedra de Iniciativa y Desarrollo Empresarial, que tuve la oportunidad de orientar, en el programa de la Maestría en Gestión de Organizaciones (MGO), dentro del convenio Universidad EAN y Universidad de Québec, Canadá; constituyéndose la EAN, en la primera Universidad de la región que ofrece formalmente una cátedra de emprendimiento a nivel de Maestría.
Fue apasionante ver a ejecutivos de alto nivel gestando nuevas ideas empresariales y realizando una muestra de productos y servicios en “competencia” con alumnos de otras facultades de Posgrados.
Esa es la competitividad emprendedora que debemos alcanzar desde la academia como una contribución al desarrollo empresarial de nuestras naciones.
El valor de ser emprendedor
Como vimos, los estudios nos ubican entre los países que efectivamente tienen más gestiones de emprendimiento, pero a la vez las tasas de fracasos de nuevas empresas también es alta. Debemos aceptar el reto de hacer que las empresas de los nuevos emprendedores sobrevivan y esto sólo se logra si tenemos una generación comprometida con su liderazgo y con la filosofía de emprender.
Soy un ferviente creyente de los emprendedores y del proceso emprendedor, pero creo que este es posible si tenemos unos jóvenes motivados hacia el logro, jóvenes que hagan que las cosas sucedan, sólo así seremos reconocidos no por ser emprendedores por necesidad, sino por que tenemos la suficiente motivación y pasión para hacer empresas de clase mundial que ayuden al desarrollo sostenible de nuestros países
El emprendedor es la primera piedra y sostén de todo emprendimiento. Trabajemos en él, generando autodeterminación y confianza, preparándolo para que logre su independencia laboral, para que se atreva y tome riesgos calculados, colocando a su alcance la posibilidad de un mundo mejor, del mundo del emprendedor.
Es que los emprendedores son especiales, son únicos, son ejemplo en toda sociedad. Los emprendedores son representantes de los países cuando salen a hacer negocios. El emprendedor, es el empresario grande del mañana que va a garantizar el empleo de todos.
Artículo exclusivo para AJE, Venezuela.
Agosto de 2007
Víctor Hugo Robayo Ulloa, es autoridad en temas de emprendimiento y liderazgo. Ha participado en numerosos congresos internacionales de emprendedores, ganando con sus alumnos diferentes premios y menciones.
Es conferencista destacado internacionalmente.
Actualmente es Socio Fundador del Grupo Líderes y Emprendedores, organización para el fomento del espíritu emprendedor.
Está vinculado al programa jóvenes con empresa de la Fundación Corona y el Banco Interamericano de Desarrollo en calidad de Docente Consultor.
Es Coordinador del Programa Emprendedor de la Universidad EAN de Colombia.